miércoles, 12 de noviembre de 2025

La toma de Tocopilla

 


Chile ocupó Tocopilla en la Guerra del Pacífico el 21 de marzo de 1879, como parte de una operación militar más amplia para asegurar el control del puerto de Cobija, según informan Memoria Chilena y YouTube. Esta acción se produjo solo días después de la ocupación de Antofagasta y consolidó el dominio chileno sobre la costa boliviana, bloqueando su acceso marítimo. 

Ocupación de Cobija y Tocopilla: El contraalmirante chileno Juan Williams ocupó estos puertos sin resistencia el 21 de marzo de 1879. 

Contexto: La toma de Tocopilla fue parte de una estrategia chilena para consolidar su control logístico y cortar cualquier intento boliviano de concentración militar en el litoral. 

Consolidación: La ocupación fue decisiva para asegurar el control del área, reforzando el dominio chileno sobre la costa boliviana. 

Tras ser ocupada Antofagasta por las tropas chilenas, Las autoridades bolivianas fueron informadas de que las tropas chilenas se preparaban para invadir el resto del litoral boliviano. En ese momento, decidieron que los pocos guardias de Cobija y Tocopilla fuesen a aumentar el número de los defensores de Calama.

El blindado Cochrane al mando de Enrique Simpson junto con la corbeta O'Higgins y el Blanco Encalada que transportó soldados pertenecientes al 2º de Línea del Ejército de Chile tomaron los puertos de Cobija (21 de marzo) y Tocopilla (22 de marzo).[1]​ El subprefecto boliviano Manuel Abasto, que defendió esta última plaza, relató: "no puedo oponer resistencia alguna contra cuatro vapores, dos de ellos blindados, y me limito a protestar enérgicamente, arriando el pabellón boliviano (y) ninguno de los funcionarios públicos está dispuesto a continuar en su puesto bajo la tutela chilena.[2]​

El puerto de Tocopilla es tomado por los chilenos sin encontrar resistencia alguna de tropas bolivianas, se les ofrece continuar con la administración del lugar debido a que las maniobras eran de carácter militar y no reivindicatorio, pero los funcionarios bolivianos rechazan la propuesta.

Con esta toma por parte de Chile, se produjo el éxodo de los habitantes bolivianos de la región, entre ellos mis antepasados que tomando solo lo indispensable y dejando tierras, casas, fincas, animales y otros marcharon rumbo a La Paz algunos, y rumbo a Lima los otros.

Mis antepasados dejaban así largos años de trabajo, esfuerzo y querencia por esas tierras, con rumbo a un destino desconocido pero con la esperanza todavía, de que se podía ganar la guerra y regresar a sus tierras.

Publicado por JEAC.





lunes, 3 de noviembre de 2025

Defensa de Calama

 


No tengo datos fidedignos de que mis antepasados hayan participado directamente en la defensa de Calama ante el invasor chileno. Busqué en muchas fuentes si por ahí aparecía el apellido Avendaño pero no encontré nada. Lo cierto es que de acuerdo a las ordenes emanadas luego de la toma de Antofagasta, los habitantes de Mejillones, Cobija y Tocopilla debían replegarse a la localidad de Calama para defender ese punto estratégico ante el avance del invasor. Seguramente mis antepasados estuvieron por este motivo allí.

Cronología del combate del 23 de marzo de 1879:
Antecedentes:
El prefecto del Departamento de Litoral, Severino Zapata, se retiró de Antofagasta junto con todas las autoridades y personal a Calama, en donde los hacendados y peones ya estaban armándose, pues sabían que los chilenos atravesarían el desierto para romper la resistencia boliviana.
El forense Ladislao Cabrera, tomó el mando de las fuerzas civiles que se prepararon a defender Calama (130 hombres). Los refuerzos esperados nunca llegaron, pero los combatientes y defensores no dejaron el pueblo y esperaron al ejército chileno que ya marchaba rumbo a Calama, con un total superior a 500 soldados chilenos, a cargo del Teniente Coronel Eleuterio Ramírez Molina. En la madrugada del 23 de marzo de 1879 las tropas chilenas llegaron a Calama en donde, al pasar de las horas, libraron el primer choque bélico de la Guerra del Pacífico, el combate de Calama, en el cual destacó el hacendado Eduardo Abaroa, uno de los principales dueños de tierras del oasis de Calama, con el grado temporal de coronel de las tropas civiles, quien murió tras el diálogo que sostuviera con el Teniente Coronel Ramírez.
Las tropas chilenas salen del poblado de Caracoles al mando del coronel Emilio Sotomayor Baeza. Eran 544 soldados distribuidos de la siguiente manera: 3 compañías del Regimiento 2º de Línea al mando del Comandante Eleuterio Ramírez (300 soldados), una compañía del 4º de Línea al mando de su Comandante Juan José San Martín Penrose (100 hombres), 2 piezas de artillería de montaña al mando del Teniente Eulogio Villarreal, un escuadrón de Cazadores a Caballo al mando del Sargento Mayor Rafael Vargas (120 jinetes) y un grupo de civiles reclutados en Caracoles que conformaban Los Pontoneros a cargo del Teniente Coronel Arístides Martínez.
Las tropas bolivianas, organizadas en tres sectores, constituidas por 130 hombres, todos ellos civiles más dos militares retirados, reunieron cuanta arma blanca y de fuego estuvo a su alcance.
Orden de batalla    Chile:
División de Operaciones del Norte CRL Emilio Sotomayor Baeza
⦁ Batallón de Infantería 2° de Línea TCL Eleuterio Ramírez Molina (340 h.)
⦁ 1° Compañía CAP L. Sánchez
⦁ 2° Compañía CAP N. Ramírez
⦁ Compañía de Infantería Batallón 4° de Línea CAP Juan José San Martín (106 h.)
⦁ Escuadrón de Cazadores a Caballo MAY Rafael Vargas (115 h.)
⦁ Sección de Artillería de Montaña 2° Compañía/ 2° Brigada TTe Eulogio Villarroel (30 h., 2 piezas)
⦁ Sección de Pontoneros TCL Arístidez Martínez Cuadros (30 h.)
  Bolivia:
Comandancia de la Defensa Cívica de Calama:
 Subprefecto José Santos
⦁ Cuerpo de Policía y Prefectura del Departamento de Litoral: CRL Severino Zapata (Prefecto depuesto del Departamento), Ayudante CRL Juan Salinas (número desconocido de hombres).
⦁ 
⦁ Columna Ballivián (Ejército de Bolivia): CRL Gaspar Jurado (133 h.)
⦁ Cuerpo Caracoles CRL Fidel Lara
⦁ Cuerpo Rifleros MAY Juan Patiño
⦁ Cuerpo de Lanceros: CRL Emilio Delgadillo.
⦁ 
⦁ Compañía Cívica de Calama: Doctor Ladislao Cabrera y Regidor Eduardo Abaroa (número no documentado de hombres).
Desarrollo :
El combate se desenvolvió en 3 sectores:
⦁ Vado de Topáter: Constituía el ala derecha del ataque chileno. La 1.ª y 2.ª compañías del 2.º de Línea, bajo las órdenes del teniente coronel Bartolomé Vivar más 25 Cazadores a Caballo, cruzaron por un lugar llamado Viento, y cayeron sobre este punto desalojando a sus defensores.⦁ 4​ En el cerro Topáter se instaló uno de los cañones Krupp al mando del teniente Eulogio Villarreal que sólo alcanzó a realizar 3 disparos. Aquí muere el héroe boliviano Eduardo Abaroa Hidalgo. Hoy un monolito recuerda y da homenaje a los 7 chilenos y 20 bolivianos caídos en la batalla. Las fuerzas bolivianas presentes en este sector estaban a cargo del coronel Fidel Lara con 40 hombres.
⦁ Vado de Yalquincha: Se designó a la compañía del 4.º de Línea, guiada por el coronel Juan José San Martín, la que desplegada en guerrillas atacó este punto. Además, a 25 Cazadores al mando del alférez Juan de Dios Quezada, quienes fueron los primeros en intentar cruzar el Loa, no lográndolo por recibir las descargas de la fusilería boliviana apostada en la Casa de Máquinas de Amalgamación. Con la entrada en acción de la fuerza de San Martín, se eliminó la porfiada resistencia. Además las fuerzas chilenas contaban con una pieza de artillería. ​
⦁ Vado de Huaita o Carvajal: Constituía el ala izquierda del ataque chileno. Los primeros en entrar en combate fueron los 65 Cazadores a Caballo del mayor Rafael Vargas quienes fueron sorprendidos por las descargas casi a quemarropa de los bolivianos - al mando del teniente coronel Emilio Delgadillo - ocultos en la chilcas del otro lado del río. Fue en este lugar donde murieron los 7 soldados chilenos de esta batalla. Se designó a Pablo Urízar que con un cañón Krupp apoyara el ataque en este sector. Sin embargo esta batería sólo realizó un disparo. Detrás de la caballería atacó la compañía restante del 2.º de Línea, comandada por el comandante Eleuterio Ramírez. Estas tropas fueron las primeras en entrar a Calama, luego de neutralizar la resistencia en el lugar.


En la foto aparecen Severino Zapata, Eduardo Avaroa, y Ladislao Cabrera entre otros, Avaroa al centro pistola en mano y a sus costados Severino Zapata y Ladislao Cabrera.






domingo, 26 de octubre de 2025

La invasión Chilena

 


El 14 de febrero de 1879 marcó el fin de la soberanía boliviana en Antofagasta y el inicio de la Guerra del Pacífico, con la ocupación de las tropas chilenas de esa ciudad debido a que ese día estaba decretado el remate de los bienes de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta. Ese 14 de febrero, cerca de las siete de la mañana lanzó salvas de artillería, en saludo a los buques de guerra chilenos Cochrane y O'Higgins, que se acercaban lentamente al puerto.

Una hora más tarde, desembarcó el primer contingente de tropas. La prensa boliviana consigna que "más de tres mil rotos de poncho, encabezados por otros de levita, se amotinaron y, entre la algazara más espantosa se dirigieron a la Prefectura. Allí arrancaron el escudo boliviano y lo rompieron para izar después el pabellón chileno y tomaron el cuartel".

Después de tomar la ciudad, el coronel Emilio Sotomayor se dirigió hacia el interior y ocupó el Salar del Carmen y la quebrada de Caracoles.

Las autoridades bolivianas fueron informadas de que las tropas chilenas se preparaban para invadir el resto del litoral boliviano. En ese momento, decidieron "que los pocos guardias de Cobija y Tocopilla fuesen a aumentar el número de los defensores de Calama".

Así comenzaba la odisea de mis antepasados ya que este hecho y los posteriores de la guerra afectarían directamente a sus intereses y trabajos, tal como le veremos posteriormente...


 



jueves, 9 de octubre de 2025

Puerto de Tocopilla

 


El 2 de enero de 1867 el gobierno del presidente Mariano Melgarejo creó el Departamento del Litoral,[1]​ dividido en dos provincias, de La Mar, con capital en Cobija, que además era capital del departamento, y de Atacama, con capital en San Pedro de Atacama.[1]​

La división administrativa del departamento se modificó el 24 de octubre de 1871, durante el gobierno del presidente Agustín Morales, dividiendo el departamento del Litoral en cuatro distritos:[9]​

    Distrito Litoral de Cobija
    Distrito Litoral de Mejillones
    Distrito Mineral de Caracoles
    Distrito de Atacama

Posteriormente, se firmó el tratado de 1874, que estableció como límite definitivo entre Bolivia y Chile en el paralelo 24°, bajo condición de que, durante el lapso de 25 años no se impondrían nuevos gravámenes a las numerosas personas y empresas chilenas instaladas en la zona.

En 1875, la capital del departamento fue trasladada, desde Cobija, a Antofagasta.[1]​

El 23 de febrero de 1878, se creó por ley la Provincia del Loa, ubicada en el norte del departamento. Se determinó que la capital de esta fuese el puerto de Tocopilla.[10]​

Al momento de la ocupación chilena, ocurrida el 14 de febrero de 1879, el departamento del Litoral estaba dividido en las siguientes provincias:[cita requerida]

    Provincia de Mejillones (capital en Antofagasta)
    Provincia de Cobija (capital en La Mar)
    Provincia del Loa (capital en Tocopilla)
    Provincia de Caracoles (capital en Caracoles)
    Provincia de Atacama (capital en San Pedro de Atacama)

Así estaban las cosas cuando la guerra del Pacífico estalló. Bolivia y Perú, vinculados por un tratado secreto de alianza defensiva desde 1873, un año antes del tratado de límites con Chile, fueron derrotados en aquel conflicto que se extendió hasta 1884, perdiendo Bolivia todo derecho o posesión sobre el litoral atacameño y perdiendo el Perú todo el Departamento de Tarapacá, aunque este no era parte del casus belli.[cita requerida]

Hasta finales de 1878 los habitantes de Tocopilla tuvieron años de bonanza económica agrandando sus posesiones y mejorando sus vidas. El comercio con Chile y Perú se intensificó y creció sobremanera dando a la familia Avendaño prosperidad y bienestar.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Arrieros 2

 

No tengo datos si mis antecesores participaron en la guerra de la Independencia, lo más seguro es que no lo hicieron. Estaban asentados bastante lejos de los lugares de combate y en sus viajes de comercio seguramente se anoticiaban de los acontecimientos. 

Durante el dominio de la Monarquía Hispánica, la provincia de Charcas resulta equivalente al núcleo de la actual Bolivia, y que en el periodo previo a la guerras de independencia hispanoamericanas, estaba dividido en varias intendencias dentro del virreinato del Río de la Plata, siendo una de ellas la Intendencia de Potosí.

La Intendencia de Potosí, además de la Villa Imperial de Potosí, estaba dividida en los partidos de Chayanta o Charcas (con cabecera en el pueblo de Chayanta), de Atacama (con cabecera en el pueblo de San Pedro de Atacama), de Chichas (con cabecera en el pueblo de Tupiza), de Porco (con cabecera en el pueblo de Puna), de Lípez (con cabecera en el pueblo de San Cristóbal) y de Tarija (con cabecera en la Villa de San Bernardo de Tarija).

Una vez lograda la independencia en Chile, Argentina y Perú seguramente se vieron descolocados al no saber a cuál de las nuevas naciones pertenecían. Tuvieron que esperar todavía algunos años hasta que el Alto Perú se independizó de España y se creo la nueva república de Bolivia. El territorio que ocupaban en ese entonces (Tocopilla) pasó a ser parte de la nueva nación y tomaron entonces la nacionalidad boliviana. 

Tocopilla era una región estratégica en ese entonces para el comercio con un puerto a orillas del océano Pacífico y conexiones con los países recién independizados (Chile, Perú y Bolivia). Entonces el comercio e intercambio de mercaderías se intensificó produciendo buenas ganancias para los arrieros que habitaban la región de Tocopilla.

A la familia Avendaño estos sucesos debieron favorecerle grandemente y se hicieron fuertes en la región como terratenientes y comerciantes.


martes, 22 de julio de 2025

Arrieros


Con la seguridad de que mis antepasados fueron esa familia Avendaño asentada en la región de Tocopilla en el Litoral boliviano y que primeramente se dedicaron a la agricultura para posteriormente, una parte de ella, dedicarse al comercio, detallo esta última condición.

Quienes se dedican al transporte de mercaderías empleando mulas son los arrieros, quienes crecen notablemente en cantidad, dado el flujo intenso del comercio. Los arrieros, aunque se mueven entre ciudades tienen un lugar de residencia permanente. Su condición social depende del número de recuas que tengan, por lo general, dado que controlan el único medio de transporte se convierten en poderosos capitalistas y acreedores”.

La palabra arriería se deriva del vocablo arría, que significa recua o conjunto de animales destinados al transporte de mercaderías; esta voz proviene a su vez, de la interjección ¡arre!, que se empleaba para avivar el paso de las bestias.

Los arrieros fueron, hasta bien entrado el siglo XIX, la única modalidad de transporte y de carga que venció las montañas peruanas. El oficio de arrieros con carga a lomo de mula entraría a remplazarlos una vez mejoró la condición de los caminos y actualmente sigue existiendo todavía.

Dos tipos de arriería, de llamas y de mulas, coexistieron en la historia peruana de modo que los arrieros se fueron adecuando a uno u otro según la conveniencia económica y otros aspectos de tipo geográfico, forma, composición, calidad y legalidad de la carga transportada.

"Generalmente los arrieros trabajaban en "muladas" grandes de las cuales no eran propietarios; allí aprendían el oficio, iban perfeccionando su trabajo, vivían todo un proceso de ascenso, hasta que lograban ganar algún dinero y hacerse propietarios independientes de un número pequeño de mulas para salir al camino en asocio con otros arrieros independientes".

Lamentablemente no tengo los nombres ni datos personales de aquellos que vendrían a ser mis tatarabuelos asentados en Tocopilla a finales de 1700 y inicios de los años 1800, en tierras de lo que todavía era jurisdicción del Virreinato del Río de La Plata en el siglo 19.

Desde esta estratégica ubicación iniciaron sus negocios con la Capitanía General de Chile, El Virreinato del Perú y la Audiencia de Charcas. Seguramente transportaban ganado, alimentos y minerales de ida y de vuelta de aquellos lugares.   

miércoles, 25 de junio de 2025

Mis Raíces 2

 

Es difícil determinar con exactitud de cuál migración vasca proviene la familia Avendaño.

Tengo la seguridad que debió tratarse de una migración vasca a Chile, esto porque mi abuelo paterno Ismael Avendaño en su ancianidad siempre hablaba de Chile.

Revisando datos encuentro que una primera migración vasca a Chile sucedió el año 1520 y allí ya figuraba el apellido Avendaño.

No se puede determinar si fruto de esa primera migración se formó la familia Avendaño en Bolivia.

La causa fundamental de la emigración fue la particular estructura social de los territorios vascos. La herencia paterna solía recaer en uno de los hijos, no necesariamente el mayor, lo que relegaba a los demás varones a un papel secundario, del que solo podían liberarse emigrando de su tierra o como clérigos. La gran experiencia marinera de los vascos de la costa, y la excelente calidad de las naves cantábricas, que eran las preferidas para la carrera de Indias, les hizo participar en la Conquista de América, estableciéndose muchos en tierras americanas a partir del siglo XVI. 

Unos siglos más tarde, cuando ya había descendientes de vascos repartidos por casi todo el mundo hispano, éstos participaron activamente, como la mayor parte de los miembros de la burguesía criolla, en las guerras de independencia americanas.

Tras la independencia hispanoamericana, hubo una nueva oleada de emigración, con un ámbito más amplio. La necesidad de buenos pastores en América, unida a la crisis económica en la vieja Europa, propició emigraciones masivas de vascos al Oeste estadounidense y por consiguiente al Norte de México, al Uruguay y Chile. Siendo Buenos Aires el puerto de desembarco de los que se dirigían al Uruguay, muchos pastores se quedaron en Argentina. 

Durante el siglo XVIII se vivió en la zona central de Chile una época de profundo crecimiento y larga paz. En esta época hubo una gran inmigración de las provincias vascas y de Navarra, logrando a finales del siglo XVIII una participación conjunta vasco-navarra que se estima en un 27 % de la población chilena.(18,1 % procedentes de las Vascongadas y 8,9 % de Navarra).51​ Lograron ser el grupo regional más importante de la población, desplazando a los naturales y descendientes de nacidos en las regiones de Extremadura, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja y Andalucía, que eran los componentes mayoritarios de la población chilena durante el período de la Colonia. Estas familias inmigrantes se dedicaron inicialmente de forma preferente al comercio, y en los años siguientes se produjeron numerosos enlaces con familias de origen castellano que eran poseedoras de tierras y títulos, dando origen a un nuevo grupo social conocido en la historia de Chile como "aristocracia castellano-vasca".

Resulta más factible pensar que fue en esa época que mis tatarabuelos se asentaron en territorio chileno dedicándose principalmente a la agricultura en las actuales regiones de Valparaíso, Coquimbo y también en la región de Los Lagos.

Al paso de los años la tierra que trabajaban se habría vuelto insuficiente por el crecimiento de la familia, teniendo entonces que buscar nuevas tierras u otro tipo de subsistencia.

Es así que una parte de alguna familia Avendaño de Chile, partió hacia el norte en busca de nuevas tierras que cultivar y habitar, encontrando en la región del Litoral boliviano condiciones adecuadas para el trabajo. Tocopilla fue el lugar elegido para esa familia dedicándose en los primeros años principalmente a la agricultura y posteriormente al comercio convirtiéndose en arrieros que transportaban y negociaban distintos productos con Chile, Perú y Bolivia.